El terreno

Detrás de escena del programa de Lancôme y CARE para contribuir a la alfabetización de 5.000 mujeres mayas

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Philippe Lévêque

Lancôme y la asociación de solidaridad internacional CARE han lanzado un programa de alfabetización destinado a las mujeres mayas en Guatemala. Viaje al corazón de América Latina con Philippe Lévêque, director general de CARE Francia.

Acceso a la educación para defender los derechos de las mujeres mayas

Aunque el proyecto de alfabetización de mujeres jóvenes en Guatemala ha sido gestionado directamente por CARE y financiado por Lancôme, la petición ha venido de las mujeres de dicha comunidad. En un contexto marcado por el fin de la guerra civil y que ha dificultado el acceso de las mujeres a la educación, han sido ellas mismas quienes han demostrado el deseo de «salir de su aislamiento». «Algunas poblaciones mayas viven en zonas difícilmente accesibles» explica Philippe Lévêque. «Para llegar hace falta navegar durante un día y, además, el español no es su lengua materna». «La tasa de analfabetismo de los mayores de 15 años puede alcanzar el 30%», afirma alarmado Philippe Lévêque. «Las mujeres son las más afectadas, y ello teniendo en cuenta que es indispensable hablar la lengua oficial de un país para reivindicar cualquier derecho, incluyendo todo lo que tiene con ver con los trámites administrativos.» Una situación que también causa preocupación en las instituciones. «Una vez que la paz volvió, el Gobierno tomó conciencia de que un país solamente puede alcanzar el desarrollo si su población tiene acceso a la educación.»

Detrás de escena de un proyecto colaborativo

Confianza mutua y conocimientos complementarios

El proyecto, que comenzó a principios de 2018, tendrá una duración de cuatro años e instruirá a 5.000 mujeres, entre las cuales 3.000 tienen entre 15 y 24 años. «Desde un principio hemos confiado en el equipo que encontramos en Lancôme», explica Philippe Lévêque, «y las búsquedas que realizamos sobre la marca y la política global del Grupo L’Oréal confirmaron nuestra voluntad de trabajar con Lancôme.» Lancôme, que deseaba apoyar un programa internacional a favor de las mujeres, contribuyó con 600.000 euros para financiar el proyecto en Guatemala. Además de la aportación financiera, el éxito del proyecto depende del carácter complementario de ambos actores. En primer lugar, la experiencia de CARE en la concepción y el desarrollo de programas educativos con una implantación local. «Intervenimos en la región desde hace aproximadamente 30 años», precisa Philippe Lévêque. En segundo lugar, la capacidad de impacto de Lancôme. «Lancôme tiene acceso a un público global y es capaz de movilizar a la opinión pública. Es un gran poder», constata Philippe Lévêque. Sin embargo, el papel de la marca no se resume a una especie de super community manager, ya que también debe «encarnar sus convicciones», afirma el director general de CARE Francia.

Una educación «funcional» que debe mostrar resultados en un año

CARE trabaja hoy en día en cuatro departamentos del centro del país para ofrecer a las mujeres mayas una educación «funcional», que les ayude muy concretamente en su vida cotidiana. «Por ejemplo, les podemos enseñar la regla de tres, técnicas de negociación, o incluso a leer un mapa y poder interpretarlo en el mundo real», añade Philippe Lévêque. Obviamente, la lectura y la escritura forman parte del programa, con el fin de enseñarles a descifrar un título de propiedad, una ley o incluso a escribir una carta. Igualmente, el aprendizaje puede estar relacionado con los fundamentos de la educación sexual por medio de esquemas pedagógicos sobre los métodos anticonceptivos disponibles, por ejemplo. El hilo conductor: ayudar a estas mujeres a adquirir confianza en el ámbito público para que hagan valer mejor sus derechos, y comprendan mejor su cuerpo y su entorno.

Las clases duran entre una y dos horas al día, y el programa debe mostrar su efectividad desde el primer año. Terminado este período, las beneficiarias recibirán un certificado en una ceremonia oficial. Es una manera «de homenajearlas y de que al mismo tiempo obtengan el reconocimiento de sus pares», afirma con entusiasmo Philippe Lévêque.

Los profesores del programa pertenecen a la comunidad maya y trabajan como maestros de la educación nacional guatemalteca. Su número asciende a 400 y han sido movilizados y entrenados. Es un gran reto, ya que su misión consiste en transformar las condiciones de sus alumnas por medio de la educación. «El conocimiento es la clave de la independencia de pensamiento. Sin educación «funcional» estamos reproduciendo los mismos comportamientos de las generaciones pasadas, sin cuestionarlos», explica Philippe Lévêque.

Un programa destinado a las mujeres y que beneficia a todos

El programa se encuentra hoy en día en su primera etapa. Entre los principales desafíos se encuentran «la dispersión geográfica y la barrera lingüística», pero también el apoyo de las poblaciones locales. Debido a que el analfabetismo concierne tanto a mujeres como a hombres, la asociación tiene que hacer un trabajo pedagógico para explicar por qué sólo las mujeres están incluidas en el programa y por qué esto será benéfico para todos. «La gran ventaja de comenzar en un contexto difícil es que, si los resultados son positivos, maximizamos nuestras posibilidades de pasar a una escala superior y de repetir la experiencia en otras zonas del país», sostiene Philippe Lévêque. Se trata de una etapa fundamental para ayudar a estas mujeres en situación de gran precariedad a proyectarse en el futuro con mayor tranquilidad, y sentirse «orgullosas de sus orígenes y de su pasado.»

 

RSC | marzo 2018