La Estrategia

L’Oréal implica a los jóvenes talentos en un planteamiento de transformación positiva

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Rémy Simon

Desde 2012, L’Oréal participa en la cumbre anual de One Young World, al que manda cada año unos cuarenta jóvenes colaboradores para reflexionar sobre los desafíos de mañana y poner en marcha proyectos muy concretos de transformación dentro del Grupo. Responsable del proyecto en L’Oréal, Rémy Simon nos explica este planteamiento y analiza la manera en que el Grupo acompaña a los jóvenes.

One Young World: los jóvenes empleados se mueven por L’Oréal

Desde hace cinco años, L’Oréal participa anualmente en One Young World. El Grupo ya envió más de 210 jóvenes colaboradores procedentes de todos los países y de todos los sectores para sensibilizarlos y animarlos a intervenir sobre la cuestión del desarrollo sostenible. «Porque muchas veces son los más sensibles a esta problemática, nuestros jóvenes colaboradores son especialmente indicados para cambiar las cosas», comenta Rémy Simon.

En su opinión, One Young World actúa a la vez como una fuente de inspiración y un catalizador de acciones. Allí, en Bangkok, Ottawa o, como este año, Bogotá, los jóvenes lorealianos descubren nuevas perspectivas. Durante la cumbre, los delegados del Grupo se abren paso en mundos muy diferentes: «Miembros de ONG, jóvenes empleados de otras empresas o personalidades públicas de renombre. Esta mezcla es enriquecedora y les ayuda a tomar conciencia de los retos.» Como ellos mismos lo dicen, es una verdadera life-changing experience para los participantes.»

Además, los colaboradores vuelven con ganas concretas de ser actores del cambio. «Comprenden que formar parte de un gran Grupo puede multiplicar el impacto de su acción, y que se puede tener un impacto positivo en el mundo sin trabajar en una ONG. Se dan cuenta de que tienen un papel importante que jugar en la empresa y que cada uno, a su nivel, tiene una influencia y puede hacer oír su voz para cambiar las cosas.

Todos regresan transformados, con ganas de actuar a nivel profesional y personal. Remy añade: «Es fundamental dar la palabra en la empresa a esta generación, para que pueda no sólo ser escuchada, sino también tener una influencia y ser una fuerza de proposición y acción. Están ante todo en busca de proyectos que tengan sentido, que proporcionen un valor añadido a su trabajo. Quieren agilidad y rapidez, y tener un impacto real en su entorno. Todo esto es, por supuesto, generador de valor para nuestras organizaciones.»

En busca de los líderes de mañana

Todos los delegados que asisten a la cumbre «son elegidos en función de su capacidad para transformar el Grupo, especialmente en el ámbito del desarrollo sostenible. Son identificados como aceleradores del cambio.»

¿Cuál es el método de selección? «Es un sistema que combina el nombramiento por parte de los equipos de recursos humanos, y la presentación de candidaturas internas a una convocatoria mundial de proyectos sobre el tema del desarrollo sostenible. Los jóvenes managers defienden una idea frente a un jurado integrado por los equipos de recursos humanos y desarrollo sostenible. Este año, se abrieron 1.600 convocatorias en todos los países ¡y se seleccionaron seis proyectos!»

Un fuerte acompañamiento por parte del Grupo durante y después de la cumbre

La acción de L’Oréal no se limita a mandar unos cuarenta jóvenes delegados a One Young World. Durante la cumbre, los participantes descubren, aprenden y reflexionan sobre la forma de lograr su proyecto dentro de la empresa, pero también cuentan con un acompañamiento a su regreso. «Para ellos, se trata de un compromiso a largo plazo. Al volver de la cumbre, trabajan en grupos transversales con miembros de diferentes países y profesiones. Esta diversidad es muy enriquecedora para todos».

Tienen luego la oportunidad de presentar su proyecto directamente a Jean-Paul Agon, presidente y consejero delegado del Grupo. Cada uno de los equipos tiene un patrocinador que les asesora y les orienta para que sus proyectos cuenten, desde el principio, con el apoyo de los equipos que se encargarán del aspecto operativo. «El patrocinador tiene una función de facilitador. Pone los equipos en contacto con los colaboradores necesarios para la realización del proyecto, sigue periódicamente sus progresos y les ofrece tantas oportunidades como sea posible. En resumen, les ayuda a viabilizar el proyecto.»

Unos veinte proyectos ya realizados en las áreas de medio ambiente, mecenazgo y calidad de vida en el trabajo

Cinco años después de la primera participación de L’Oréal en One Young World, los jóvenes delegados recogen los primeros frutos de su trabajo. En total, ya se han realizado unos veinte proyectos, entre los cuales podemos citar Interngration, un programa de prácticas para jóvenes refugiados cualificados o My Green Coach, un app para implicar individualmente a los empleados en el programa de desarrollo sostenible del Grupo, Sharing Beauty With All.

«Nuestro orgullo es ver a estos jóvenes desarrollarse en sus proyectos, y observar el impacto que pueden tener en la empresa. En sólo cinco años, han demostrado que podían hacerse oír y construir proyectos útiles para el mundo que nos rodea y para L’Oréal. El próximo desafío: «Representan la voz de los jóvenes y, por lo tanto, el futuro de la empresa. Debemos recurrir cada vez más a ellos para probar nuevas ideas, ayudar y asesorar equipos, ¡y llevar a cabo nuestros proyectos de cambio! Rémy concluye: «Con la experiencia adquirida en One Young World, los jóvenes se sienten movilizados por una causa. Esto da más sentido a su trabajo, que se inscribe en un marco al que pueden asignar valores y utilidad. ¡Hacemos todo lo posible para desarrollar este laboratorio de creatividad y acción!»

Capital humano | octubre 2017